Primavera: tiempo para el cambio

La primavera empieza con grandes esperanzas y promesas. Muchos, además, se acuerdan de los buenos propósitos (o no tan buenos) que se hicieron al comenzar el año. Pero nunca cumplieron.

La tendencia es justificarlo con todo tipo de excusas relativas al tiempo, las circunstancias y la poca motivación. La motivación. Ese santo grial de nuestros tiempos que muchos gurús y sanadores milagrosos nos prometen con una nueva píldora, un batido detoxificante lleno de proteínas o ese método mágico “que los grandes y malos no quieren que sepas” pero que ahora te descubren previo pago de una buena cantidad. Sin hablar ya de los que prometen magia con ciencia. Cuerpos de película en 48 dias.

Sin embargo, la ciencia. La que comprueba, contrasta resultados y hace experimentos comparando los que siguen un sistema y los que no. Esa ciencia, nos dice que la motivación es imposible mantenerla alta durante mucho tiempo seguido. Y que la fuerza de voluntad es muy poderosa, sí, pero finita. Mejor reservar esa energía para cuidar de nuestros hijos y de nosotros mismos.

Entonces, ¿cómo conseguir ese cuerpo que nos haga sentir seguros en verano?

La respuesta es: creando los hábitos de poco a poco, sin darnos cuenta, de forma fácil, sin tener que auto motivarnos o pagar grandes sumas a quien nos motive.

¿Es eso posible? SI. Se trata de una habilidad más que se puede aprender. Sin magias, recetas secretas o productos salvadores.

¿Es inmediato? En una semana plantas la semilla y empieza a crecer. A partir de ahí tu esfuerzo y la esperanza y la alegría que sientes por ser capaz de cambiar las cosas, hacen el resto. El hábito que has creado se convierte en automático con cada día que pasa y lo practicas. Y cada vez depende menos de tu motivación y fuerza de voluntad.

Pero los cambios en la naturaleza y el cuerpo humano no son rápidos. Más bien no son visible tan rápidos como nos gustaría. Si quieres perder más de 5kg de aquí a julio, no lo lograrás. Bueno, puedes hacer una dieta salvaje pasando hambre o comiendo jugos de ratas disimuladas. Bajarás eso y más, pero el octubre tendrás al menos 8 kg añadidos, si no más. Y lo sabes.

Lo mismo si quieres lucir tono y musculitos. O si necesitas bajar peso, ser más activo, dormir mejor, controlar tu tensión emocional, tus accesos de cólera etc etc… Antes del verano no tendrás tu árbol de la vida en pleno esplendor. Pero sí un magnífico brote que el año que viene será un árbol joven, pero fuerte y sano. Tu árbol. El que siempre quisiste.

Ese árbol que aguanta el ritmo que necesitas en este momento de tu vida. Que ta energía, capacidad de pensamiento, paz, resistencia y que te hace ser mejor persona, mejor padre o madre, mejor hijo, mejor empleado. Como siempre has soñado.

Es posible. Solo hay que aprender conscientemente a hacer que las cosas funcionen a tu favor. Hasta ahora lo has hecho inconscientemente (guiado por falsas promesas de felicidad y recompensa inmediata). Es el momento de desandar ese camino y ganar tu vida.

¡Celébralo! Emocinarte es parte esencial para asentar el hábito que cambiará tu vida.

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Sistemas sanitarios que confunden valor y precio

Los fármacos justifican su precio por el valor en términos de eficacia y seguridad que aportan. Una eficacia y seguridad que demuestran a través de un complejo e intrincado camino regulatorio. Un protocolo de estudios y de presentación de resultados cuyo objetivo es obtener la aprobación de las autoridades reguladoras y, como fin último, obtener un precio por el producto.

Sin embargo, muchas veces fallan en seguir demostrando este valor cuando el fármaco está accesible en las farmacias. Las noticias se hacen eco de ello en numerosas ocasiones.  El fallo no es del fármaco, sino del sistema sanitario, que confunde valor y precio.

Los médicos no son conscientes en muchas ocasiones del impacto que supone en la vida de sus pacientes determinadas prescripciones. No se trata sólo de tomarse una píldora o ponerse una inyección, si no de reconocerse como enfermos -crónicos, de por vida- y en ajustar su forma de vida a la situación.

El sistema no está preparado para abordar este aspecto del proceso de recuperación del bienestar. Entre otras cosas porque se basa en los principios de información y autoridad para confiar en que las personas sean capaces de hacer los cambios necesarios. Y nada más lejos de la realidad: el nivel de incumplimiento con el tratamiento en España es casi del 50% en todas las categorías de medicamentos y las cifras del sedentarismo y mala alimentación superan las tres cuartas partes de la población, también entre los enfermos.

Por ejemplo, casi el 30% de los infartados sigue fumando un año después del primer episodio. Y ¿cuál es el resultado?: casi el 70% de las personas que han sufrido un infarto de miocardio vuelven a la unidad coronaria durante el primer año tras el episodio.

El sistema sanitario debe hacer un esfuerzo por abordar este problema. El paciente necesita ser entrenado (que no educado tan sólo) en desenvolverse con su nueva situación. Los médicos deben aprender a tener una perspectiva más holística de sus pacientes.

¿Y la industria farmacéutica? En cualquier sector, si los productos no son bien utilizados por la mitad de los consumidores, se impone de inmediato un servicio post venta que les ayude a sacar el máximo rendimiento. Y en este contexto y mercado empieza a ser una exigencia del gran cliente pagador: el sistema sanitario.

Para ello, existen programas de apoyo a pacientes que tratan de potenciar al médico y al sistema en su capacidad de entrenar a las personas para adquirir la competencia, habilidad y motivación que necesitan. Son programas que se basan en el cambio de comportamiento para adquirir un estilo de vida más saludable y adherirse mejor a las pautas de tratamiento, eliminando miedos y creencias sobre su uso.

Se trata de programas innovadores que, como explica bien el último informe de Accenture sobre la industria, hacen que las compañías biofarmacéuticas que se centran en aportar resultados en salud para el paciente, destacan su rendimiento en bolsa sobre todas las demás”

Las razones son variadas: más ventas por mayor adherencia, producto de elección por apoyar al paciente y a su médico, demostración de resultados en salud, mayor reputación en el mercado, factores todos ellos claves en los mercados corporativos actuales.

Abordar el comportamiento es una de las claves para lograr que los sistemas dejen de confundir valor y precio. Y los intentos de solventarlo con tecnología internet que sólo sigue el mismo esquema de información + recuerdos, no sirven para ello. La información no mueve a las personas. El recordatorio solo sirve si es relevante para ellas.

Para lograr cambios se necesita comprender el universo personal, obtener las claves de conducta y construir desde ahí un plan personal para el cambio. Parece costoso, pero es más sencillo de lo que parece. Tan sólo que no se ha tenido en cuenta por las inercias de los sistemas sanitarios.

En Atlantis Healhcare somos especialistas en ello. Puedes consultar nuestra forma de trabajar y la evidencia en que nos basamos para llevar más de 15 años abordando con éxito el cambio de comportamiento en salud en más de 50 áreas terapéuticas alcanzado a millones de personas en los cinco continentes.

La falacia de las apps de salud

  • En las tiendas de aplicaciones (apps) de las dos plataformas dominantes, IOS y Android hay más de cien mil app1142543
    s dedicadas a la salud y dirigidas a usuarios o a profesionales (un tercio aprox.)
  • Cerca de la mitad (el 48%) sólo se usa cuatro veces
  • La mayoría carece de un buen diseño de experiencia de usuario, finalidad clara o contenidos relevantes
  • Muy pocas están integradas en los sistemas de datos sanitarios
  • En general se perciben como poco eficaces

Ante esos  hechos, en España no dejamos de asistir a declaraciones, informes, workshops y eventos varios triunfales en los que se nos declara “potencia mundial en apps de salud” , “cuarto mejor país de Europa para emprender en salud móvil” , “la mhealth augura el mayor crecimiento en apps”, etc etc… No son falsos, ni tampoco una exageración.

El interés de usuarios y profesionales por digitalizar los cuidados de la salud es patente. Y las cifras de crecimiento de este mercado así lo atestiguan.

Sin embargo, solo hace falta ir a un centro de salud o una consulta de cualquier médico para constatar que la realidad cotidiana está bastante lejos de eso uso del internet móvil para gestionar la salud.

De las más de 40.000 apps en salud en el App Store casi el 80% tiene como objetivo el consumidor final. En su mayoría la temática versa sobre bienestar (wellness). Solo una mínima parte del grueso son realmente apps que evalúan adherencia terapéutica, que abordan enfermedades crónicas, monitorizan perfiles de glucemia o sirven para la consulta del profesional.

En cuanto a los profesionales, las encuestas de Global Mobile Health Market Report revelan que el 63% de los profesionales usarían apps para consultar la historia clínica electrónica, un 56% para consultar informes de laboratorios, un 46% para acceder a datos de imagen médica y un 34% para acceder a bases de datos sobre medicamentos.

Todo este crecimiento y euforia desmesurada (e interesada)  a lo sumo consigue posicionar el fenómeno del empoderamiento de las personas respecto a su salud, nuevamente en el plano de “paciente” y pretende seguir con el viejo modelo de pago por acto médico, dejando de lado la calidad de vida conseguida y el resultado en salud (el valor de la medicina) . Se prescriben apps como se prescriben medicamentos y se abandonan casi en el mismo porcentaje que éstos antes de un año. ¿es casualidad?

Desde mi punto de vista hay dos grandes realidades que se obvian:

1) Los contenidos y objetivos no son relevantes para la mayoría de personas que buscan mejorar sus niveles de bienestar y salud. Basta con atender los informes sobre las apps de salud más descargadas para ver que la mayoría de personas lo que buscan es mejorar su actividad diaria, su alimentación y controlar mejor los acontecimientos. Otro asunto es que estén diseñadas bajo principios del comportamiento que ayuden a la gente a tomar decisiones favorables a su bienestar

Pero…¿Sirve mejorar tu estilo de vida para controlar la enfermedad crónica? Si atendemos a los últimos informes y recomendaciones, parece que sí. Luego es tarea de los médicos trasladar ese avance de las personas en sus niveles de autonomía personal, física y emocional, en datos objetivos y mensurables para el quehacer diagnóstico-terapéutico. Pero claro, les arrebatamos el poder de prescripción…

2) El sistema sanitario, público o privado, necesita cambiar sus presupuestos básicos. Sin una orientación hacia la atención primaria y la promoción de la salud, ninguna app sobre introducción de datos para seguimiento y monitorización del especialista va a conseguir la implicación de la persona. A menos que se instauren medidas de premio o castigo para incentivar su uso, como ya se auguran en algunos sistemas.

Además, mientras el médico tenga como único incentivo el que su paciente deje de ir a verle porque gana en autonomía y capacidad, el profesional al uso no va a colaborar mucho. En el ámbito privado, porque sus emolumentos dependen del pago por acto y sus sistemas de información no están preparados para integrar este nuevo aspecto de participación de la persona en su recuperación. En el público, porque no disponen de integración real de los sistemas de información y todo el sistema pivota en torno al uso y frecuentación para disponer de presupuesto económico (una versión más sofisticada del pago por acto médico.

Si éstas dos realidades se atienden de la forma adecuada, la revolución de dispositivos de cuantificación y el desarrollo del internet of things auguran un cambio de paradigma, para pasar a disponer sistemas que favorezcan la generación de salud y no solo el cuidado de la enfermedad.

Mientras tanto, los oportunistas seguirán generando ruido que solo nos aleja, un poco más cada vez, de estar entre los líderes mundiales en este cambio de modelo.

Desbrozando el comportamiento profesional de los oncólogos

El lanzamiento de un producto farmacéutico o una nueva técnica diagnóstico-terapéutica o, simplemente, su comercialización tras años en el mercado se ven alterados por actitudes y comportamientos de los profesionales que deben utilizarlos y que muchas veces los estudios de mercado tradicionales no fueron capaces de detectar. El caso de Viagra fue paradigmático y seguramente no hubiera ocurrido si se hubiera dispuesto en el año 1998 de sistemas de análisis del comportamiento y actitudes sobre el fármaco en tiempo real.

Pero precisamente ésta es la última de una serie de innovaciones tecnológicas que proporcionan a Creation Healthcare y su equipo internacional, entre el que me encuentro en España, la capacidad más poderosa del mundo en cuanto a la visión y análisis del comportamiento de los profesionales de la salud en redes sociales.

Daniel Ghinn, Director General de la consultora Creation Healthcare desvelará en primicia el Proyecto en Oncología de Creation Pinpoint®  ante cientos de profesionales de la salud digital. Y lo hará durante  la reunión Health2.0 Conference que se celebra esta semana en Barcelona (#health2eu)

Creation Pinpoint@ se lanzó en el 2013 como el primer servicio dedicado a comprender las actitudes y necesidades de los profesionales de la salud en las redes sociales. La investigación realizada desde entonces ha sido ampliamente reconocida como puntera en su campo,

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El proyecto Oncología de CreationPinpoint malea las conversaciones entre oncólogos

En la web HCP Digital Opinion Leaders se han publicado muchas  investigaciones sobre los médicos en internet,que han aportado análisis novedosos y puntos de vista rompedores sobre aspectos como la reforma sanitaria, las pol´ticas de salud y el abordaje de enfermedades. Estas investigaciones de Creation Pinpoint han encontrado eco en todo el mundo, pero en especial en foros innovadores como  Medicine X de la universidad de Stanford;  Doctors 2.0 & You la reunión anual parisina liderada por Denise Silber y en varias conferencias  Health2.0  en los Estados Unidos y Europa. En abril de este año, Creation Pinpoint protagonizó el número sobre innovación de la influyente revista  PharmaVOICE.

El proyecto sobre Oncología de  Creation Pinpoint que se lanza esta semana, se apoya en todo el conocimiento acumulado sobre la actividad de los profesionales de la salud en redes sociales.  Sabemos que muchos médicos buscan aprender de la experiencia de colegas internacionales a los que nunca hubieran conocido si no fuera por canales de comunicación. Hemos observado que cuanto encuentran un tema de interés, se vinculan unos con otros en una conversación e intercambio de pareceres. Como en una revisión inter pares de ideas en tiempo real. Y sabemos que el número de especialistas que colaboran online abiertamente está aumentando.

Conversaciones en Oncología

Las herramientas convencionales de análisis de redes sociales utilizan varios indicadores para describir la vinculación con un tema online o la influencia online del usuario, ya sea profesional o lego. Algunos, se aproximan algo más haciendo  análisis de seguidores o de los hastags. Sin embargo, con  Creation Pinpoint se consigue aislar la voz de los profesionales de la salud . Y el Proyecto Oncología de  Creation Pinpoint,  se centra específicamente en conversaciones que ocurren entre un grupo específico de profesionales: los oncólogos.

Las redes sociales canalizan mucho ruido de posts y hastags, lo que hace difícil escuchar las conversaciones que ocurren entre pequeños grupos de personas que publican directamente entre ellos. Vemos a profesionales sanitarios twiiteando a colegas cuando quieres asegurarse una vinculación directa con su colega, en un forum público que también está abierto a la voz ( y los oídos ) de terceros. De esta manera, el trabajo se comenzó asilando los mil oncólogos mejor vinculados a las redes sociales . Aquellos que podríamos definir como Líderes de Opinión Digitales (DOL en inglés) basándonos en su comportamiento online.

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El Proyecto Oncología Creation Pinpoint identifica a los oncólogos con mayor vinculación a las redes sociales públicas.

Una nueva clase de red virtual

A partir de ahí, se construyó una plataforma que se centra en las conversaciones que tienen unos con otros, tal y como suceden. Se describió, mediante técnicas de mapping,  un nueva clase de red virtual: la red de los oncólogos. Esta red no se construye en torno al número de seguidores o de médicos a los que se sigue, sino en torno a los hilos que se crean entre un oncology en particular y otro/s especialistas. Cuando un oncólogo puede ver a otros profesionales que a su vez están hablando con colegas con lo que él habla, el médico puede descubrir y exploras otros profesionales con un interés similar.

El oncólogo puede profundizar más en las conversaciones que mantiene cualquiera de sus colegas, con solo ver el perfil de conversaciones. Un botón de  ‘conversaciones’ (ver arriba) muestra las conversaciones más recientes que se han mantenido y una nube de palabras clave que s reefier sólo a esas conversaciones a dos bandas entre oncólogos,

Influencia online entre oncólogos

El botón “infuenciado por” muestra los oncólogos más referidos o mencionados en las conversaciones más recientes junto con una lista de oncólogos que han comenzado conversaciones a ale que el usuario se ha unido. .El gráfico ilustra la distribución de papeles entre los oncólogos que influyen a un usuario.

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El Proyecto Oncología de Creation Pinpoint muestra los colegas que influyen sobre un oncólogo determinado 

La herramienta ofrece también un resumen de los posts y los enlaces compartidos, permitiendo al usuario llegar al artículo origina con un click, leerlo y participar en la conversación si lo desea.  Otros análisis del comportamiento del profesional frente a un asunto se incluyen, por ejemplo,  en forma de gráficos que muestran qué plataformas usa un oncólogo cuando se relaciona con sus colegas.

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El proyecto Oncología de Creation Pinpoint proporciona links a los posts que comparten otros oncólogos 

Para analizar hasta qué`punto un oncólogo está influenciado  por otro, o es recomendado, o ha iniciado conversaciones con sus colegas, existe el botón “influenciado por” que ofrece una serie de indicadores y muestra los tipos de oncólogos más influenciados por un usuario.

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El Proyecto Oncología de  Creation Pinpoint muestra qué oncólogos son los mas recomendados por sus colegas 

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The Creation Pinpoint Oncology Project provides quick links to an individual’s posts that other oncologists have found most engaging

Accesible para oncólogos

El Proyecto Oncología de Creation Pinpoint está accesible ahora en exclusiva a determinados oncólogos con nuestros programa beta. También al equipo de investigación de Creation Healthcare, donde añadirá nuevas capacidades

En las siguientes semanas y meses analizaremos qué ocurre cuando afinamos aún más los temas de los que hablan e importan más a estos especialistas.

Si trabajas para un proveedor de salud: hospital, centro médico, etc… nos gustaría ayudarte a descubrir como Creation Pinpoint@ puede ayudarte a conocer mejor a los profesionales de la salud en redes sociales. Contacta con nosotros si quieres saber más sobre cómo analizar y definir estrategias para bordar el comportamiento online de grupos específico s de profesionales de la salud.

(Acceso al artículo original en el blog de Creation Pinpoint®)



‘Nudge’ o cómo favorecer la toma de decisiones correcta en salud

buenos-habitos-alimenticiosLa mayoría de las personas lo que quiere es tener una vida lo más fácil y placentera posible. Y la propuesta que se les ofrece para tener una vida más saludable suele ser un camino de dolor, sacrificio y esfuerzo para…¡tener el colesterol por debajo de 200! ¿De verdad creemos que con ese reclamo vamos a conseguir que la gente adopte un patrón de vida mejor?

Mientras tanto, muchas industrias y organizaciones no duda en invertir más de 40 mil millones de euros cada año en atraer y hacer más fácil el consumo de sus productos. La influencia e inducción al consumo es tan poderosa que el ciudadano- consumidor cree a pies juntitas  que la buena vida es incompatible con una vida buena.

Los apóstatas de la educación para la salud siempre han trabajado bajo el modelo médico tradicional de maestro-pater que ilustra a sus filiae-alumni, necesitados de tener un comportamiento adecuado para que el sistema funcione. Así derrochan ingentes recursos en proporcionar una información y unas actitudes que chocan frontalmente con el comportamiento real de las personas.

Un sistema sanitario insostenible por elecciones erróneas e incorrectas

La maquinaria de los sistemas sanitarios tiene procesos muy definidos para obtener resultados en términos de rentabilidad, ya sea monetaria o de reputación profesional: más diagnóstico y más tratamiento. La oferta se envuelve en el halo de avance y espectacularidad de la ciencia. Y eso ha funcionado durante mucho tiempo hasta que la realidad del ser humano en su contexto multidimensional se ha manifestado con una epidemia de dolencias crónidinero tubo medicinascas de enorme magnitud.

Los sistemas médico-sanitarios, volcados en sus propios procesos, han obviado que las personas están altamente influenciadas en sus elecciones cotidianas por su estado fisiológico y emocional interno, el entorno social en el que se desenvuelve y el contexto físico que la rodea en ese momento. Sus características psicodemográficas (edad, estudios, estatus económico etc…) son importantes, pero solo definen sus preferencias a largo plazo: lo que debería ser, no lo que es.

Mientras solo había que obedecer al señor doctor, tomar las pastillas y someterse pacientemente a sus designios terapéuticos, todo funcionaba. Aún llevábamos poco tiempo haciendo excepciones a una vida saludable:

“porque hace mucho calor y la coca-cola refresca”, “porque estoy muy liado y no tengo tiempo de hacer ejercicio, ¡ni de andar!”; “porque llevo todo el día machacado por mi jefa y ahora al menos me como esta hamburguesa tan deliciosa, para aguantar”; “porque la única forma de sobrellevar esto es calmándome con un pitillo” o “porque ya hemos trabajado mucho esta semana y al menos ahora me desfogo con estos 5 Gin&Tonics”…

Pero cuando el efecto de estos comportamientos en la vida de las personas se ha hecho tan feroz que es el responsable del 70% de la mortalidad y del 80% del gasto de los sistemas sanitarios, de poco han servido los secretos y las pócimas tradicionales. Sin embargo la rueda de los sistemas sanitarios tiene tanta inercia que impide cambiar la forma de abordar esta situación. De hecho, estudian y abordan el fenómeno aludiendo a las caracteríticas personales de lo que debería ser, que les arrojan como resultado seguir haciendo lo mismo: más diagnósticos (screening masivos a la población) y más tratamientos (de muchas lesiones no dañinas o inexistentes)

¿Quién es el bonito que dice claramente que los hospitales son fábricas de diagnósticos y tratamientos muy caros, que necesitan enfermos para subsistir? ¿Por qué se descubre en todo Occidente que la práctica médica ha entrado en una carrera loca por hacer más (que es lo que se remunera) cuando eso solo trae gasto y más enfermedad? En España no hay aun estudios serios sobre la materia, a excepción de la epidemia de niños hiperactivos, tan de moda en los barrios lujosos y motivo de charla y presunción en las fiestas de postín, pero acabarán saliendo cuando el sistema no de más de sí.

Ningún partido político u organización habla de cómo ayudar al ciudadano a tomar mejores decisiones sobre su vida  y su salud

En esta época de elecciones y decisiones políticas, nadie habla en España de cómo ayudar a los ciudadanos a tomar mejores decisiones. No para el Estado, sino para que les favorezcan más como ciudadanos-consumidores. Por ejemplo, llevar una vida más activa, aprender a organizar su trabajo y sus horarios, dormir más, desarrollar criterio y formas de alimentarse que les hagan sentir mejor consigo mismos y caber en esos vaqueros imposibles…

En Estados Unidos y Canadá y ,desde hace ya unos años en Europa, hay un movimiento que surgió al calor de la primera administración Obama para ejecutar políticas y formas de prestar los servidos básicos a los ciudadanos, que les permitieran sacar más provecho de dicho servicio y mejorar sus vidas. Son las políticas de nudging, palabro que significa dar un empujocito y que podría traducirse como: pequeñas intervenciones en la arquitectura del servicio, la presentación de la información o el estímulo para el comportamiento que permitan a las personas tomar la decisión más correcta para sus vidas.

Este abordaje tiene un respaldo académico amplio entre el que destacan Richard H Thaler y Cass R Sunstein autores en el 2008 de Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth and Happiness, con el que establecieron el marco teórico divulgativo de esta aproximación a la conformación de políticas púbicas y privadas con los consumidores. A ellos les siguieron Dan Ariely en Duke University con su  Predictably Irrational: The Hidden Forces that Shape Our Decisions y Daniel Kahneman que describió en Thinking, Fast and Slow los dos sistemas de toma de decisiones del ser humano: el rápido automático (el 85% de las ocasiones)  y el que se somete a juicio (el 15% restante)

Las administraciones -públicas y privadas- USA llevan tiempo aplicando estos principios para la mejora el en consumo de la energía, de los estilos de vida de los empleados y del pago de tasas a la comunidad. En el 2010, el gobierno de Reino Unido instauró la Nudge Unit (ahora independiente del Gobierno) que se ocupa de aplicar la ciencia del comportamiento en las políticas públicas de la Gran Bretaña.  En Dinamarca, Holanda y Suecia se han creado agencias similares del ámbito público o del privado y el año pasado se formalizó la Red Europea de Nudging (The European Nudge Nework- TEN) a la que tengo el honor de pertenecer a titulo personal.

Algunos ensayos ya están dando sus frutos, como la investigación de la asociación danesa corta el cáncer para averiguar el efecto de etiquetar los menus con las calorías de los platos. Las grandes corporaciones ya están aplicando estos principios para mejorar la satisfacción de sus clientes y, lo que es más determinante, su rentabilidad y fidelidad. Las entidades financieras y las ONGs más avispadas han encontrado un filón para mejorar su ratios de ahorro-pensiones, las  donaciones y los apoyos a la causa.
Aplicar la ciencia del comportamiento a la mejora de la vida de las personas es muy atractivo. No solo porque supone pequeñas intervenciones no lesivas, sino que prometen grandes resultados. Sin embargo, como suele ocurrir en la economía secuestrada del libre mercado en la que vivimos, no hay ni rastro de debate u opinión pública o privada sobre ello en España.
Parece que es más importare exigir más costos servicios sanitarios cada vez para intentar salvar a todos los ahogados por el tsunami de la mala salud (como lo describe el Foro Económico Mundial- WEF en sus sigas en inglés), que ayudarles a tomar decisiones mejores para sus vidas. Decisiones que podrían alterar el curso de hasta el 40% de los cánceres y el 80% de las enfermases crónicas del metabolismo y el sistema cardiovascular. ¿Hay alguien para ello?